Es curioso que no sepa como comenzar este ensayo, considerando las mi emociones que me provoca este libro.
Creo que con el paso de las letras iré encadenando una introducción, profundizando en un desarrollo y augurando alguna liviana conclusión.
¿Cómo llegó este libro a mis manos?
Alejandra me lo prestó. De una negativa inicial, accedió con la condición que no la asociara a algun personaje.
- Trato hecho - le dije.
Mentí.
Tal vez pequé de ingenuidad (de no conocer la real naturaleza de aquel mounstruo que en ese instante dormitaba entre mis manos) pero al fin y al cabo... mentí.
Pasaron los días... y leí poco. Sin mucho interés, intentaba buscar alguien con quien enlazarte... hasta que llegó aquel personaje. Esa mujer cambiante, manipuladora, hiriente, pero inusitadamente irresistible a los sentidos. Por el propio peso de encontrar tu fiel retrato, me retraté a mi, y fue triste saber que calzaba a la perfección: Inseguridad, fealdad, torpeza y enamorada de tí hasta los huesos (estoy hablando del libro, ¿o de nosotras?)
Pasaron los días.. y la historia se tornó siniestra. Con cada línea que pasaba (y repasaba) estaba el miedo latente de encontrarme con el desenlace fatal del libro, que a estas alturas, era la fiel premonición de lo que sería nuestra novela.-
Finalmente, Martin nunca pudo ni podrá conocer quien era Alejandra realmente.
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