Nunca te quise. Nunca te aprecié. Siempre quise estar con alguien más, y sé que tú lo podías sentir. Nunca fue irreal estar contigo, y es por esto, Violeta, que nunca te escribo.
Las cosas nunca pasan por algo, dice la chusma, y le creo. Así las cosas, desperté y todo llegó a su fin.
Pasan los años y siempre te pude olvidar. Sigues ahí y a pesar que fuiste un sueño, nunca quise seguir soñando.
Cuando escucho canciones, nunca te recuerdo. Nunca recuerdo tus talentos ideados y nunca recuerdos tus mañas imaginarias.
Y no sé que me pasa, no sé porque escribo (aunque nunca sé la respuesta).
Pero así como voy, creo que nunca seguiré cantando esta historia: dos protagonistas, una cantante y sin público.
Siempre y nunca, querida.
Siempre y nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario