miércoles, 13 de mayo de 2009

Manipulaciones de los hechos en el caso de la virgen de Guadalupe – por Katherine Negrete Farfán.

¿Es realmente milagrosa la imagen de la virgen de Guadalupe? Es lo que pretendo responder en un ensayo que creo que será largo y complejo, debido a la enorme cantidad de variables que se enmarañan entre sí, por eso, las separaré por puntos para su cabal entendimiento.


Contexto Histórico:


En Europa se estaba llevando a cabo uno de los procesos más fuertes en la historia de la iglesia católica: La reforma, que como es sabido, es la división de la iglesia católica de occidente debido a serios problemas de corrupción, despotismo, nepotismo y muchos otros vicios que estaba sumamente arraigados en las cúpulas eclesiásticas, dando origen a las iglesias luterana, calvinista, protestante y anglicana. Aquí, emerge obvia la noción del contexto: la iglesia católica se encuentra en una crisis profunda como nunca ha enfrentado antes y ante ella, aparece la solución: un continente lleno de indios no-creyentes que son la forma perfecta de retomar el control y por extensión, el poder. América se postulaba como el antídoto de toda esta enfermedad, de hecho, muchas empresas colonizadoras se llevaron a cabo con dineros provenientes del diezmo que pagaban todos los habitantes de la Europa católica (a estas alturas, Europa Meridional, sur y oeste de Alemania, Países Bajos del sur - la actual Bélgica-, Irlanda, núcleos en Gran Bretaña, Polonia y amplias zonas de Europa Centro-Oriental).


Sorpresas en el nuevo continente:

Pero inesperadamente, surge un problema: es sabido que internamente los habitantes de las Américas son muy apegados a sus tradiciones, y es más inmenso cuando han convivido con ellas durante siglos. Por eso, la iglesia recurre a uno de sus trucos más antiguos: fusionar íconos e imágenes de lo paganos con la tradición católica para que no sea tan fuerte el sincretismo religioso y así la población estará mucho más controlada y sosegada. Esta sincronización la hemos tragado sin siquiera darnos cuenta: la fecha del nacimiento de Jesús, el mito de los reyes magos, los 12 discípulos, la resurrección al tercer día…


¿Pero que pasa con la aparición?

Cito, a la página oficial del santuario de la virgen de Guadalupe: “1.- Diez años después de sojuzgada la ciudad de México, ya por tierra la flecha y el escudo, [acabada la guerra], ya por doquier sosegados sus aguas y sus montes, [las ciudades], 2.- así como brotó, ya macolla, ya revienta sus yemas la adquisición de la verdad, el conocimiento de Quien es causa de toda vida: el verdadero Dios.
3.- Entonces, en el año 1531, a los pocos días del mes de diciembre, sucedió que había un caballero indio, pobre pero digno, 4.- su nombre era Juan Diego, casateniente, por lo que se dice, allá en Cuautitlán, 5.- y, en lo eclesiástico, todo aquello era aún jurisdicción de Tlaltelolco.(…)”

La leyenda mexicana es algo menos así: En el año 1531, en el cerro Tepeyac (en las afueras de la actual ciudad de Méjico y considerado sagrado y mágico por los habitantes de la zona) estaba el indio Juan Diego. En ese lugar había un templo azteca y es aquí donde se aparece la diosa azteca Tonantzin (también conocida como “nuestra madre”), y le pide a Juan Diego (que estaba recién convertido al catolicismo) que construya un templo en su honor y como prueba de ello imprime su imagen en el poncho de éste.


¿Qué hizo la iglesia católica?

Al llegar a los oídos de los aproblemados sacerdotes que trataban de evangelizar a los indomables aztecas, cambiaron los nombres y lo hicieron circular como que ésa virgen era la “versión mejicana” de la virgen María.


¿Por qué se llama virgen de Guadalupe?

Hay dos teorías: Guadalupe tiene su orígen en el vocablo azteca Coatlaxopeuh, que significa “la que aplastó a la serpiente”(coa=serpiente, tla= la, xopeuh=aplastar) y otra es que proviene del vocablo árabe-latín Wadi-al-luben, que significa Río escondido.


¿Cuál es el motivo de tanta devoción de esta virgen en particular?

Una de las ideas más aceptadas a nivel mundial es la que tiene que ver con las tradición mejicana: Al llegar los españoles y destruir su culto y sustituirlo por uno nuevo, la aparición de esta diosa Tonantzin despertó la fe, que a pesar de que los colonizadores arrasar con todo en busca de dinero y poder, destruyeran sus riquezas, la diosa triunfó sobre todo y reapareció, en muestra de que siempre será más fuerte que los invasores y que jamás hay que perder la esperanza ni mucho menos, rendirse. Prueba de ello es, Por ejemplo, que en la cultura nahua (de donde emergió la lengua nativa mejicana), cuando una ciudad era derrotada por otra, aceptaba a los dioses de la ciudad victoriosa, porque la derrota demostraba que los dioses de la ciudad victoriosa eran más fuertes. Los nuevos dioses no sustituían a sus dioses propios, sino eran añadidos a sus deidades. Por eso, para los indígenas, fue natural aceptar la religión católica, pero sin abandonar a sus dioses tradicionales.



Bueno, esos son los antecedentes, pero ¿Qué hay del manto estampado?

Éste es tal vez uno de los ángulos más extraños en toda esta historia: la aparición de infinitos milagros en la pintura que está estampada en la tilma de Juan Diego: la imagen no está pintada, la pintura flota a 3 décimas de mm de la tilma, la tilma no se degrada, la aparición de imágenes en las corneas de la virgen, la temperatura es de 36ºC, los sonidos como de palpitos de un feto que se escuchan al acercarse al vientre de la imagen…


¿Qué pasa con los milagros impresos en la Tilma?
Estudios recientes de la imagen han alimentado aún más las dudas sobre el supuesto milagro. Leoncio A. Garza-Valdez, de 61 años, quien en 1999 formó parte de un equipo que estudió la imagen afirma que: "El manto de Nuestra Señora de Guadalupe no es una pintura sino tres pinturas, y una de ellas está firmada y fechada. Así es que no se trata de una imagen milagrosa; fue creada por el hombre”. Garza-Valdez, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista Proceso, afirma que la imagen de la virgen no es de origen sobrenatural, y que la figura de Juan Diego es una creación de la Iglesia de la época de la conquista. Tras detallar el estudio de las tres pinturas, Garza-Valdez señala que cree que la imagen original es la misma de una bien conocida estatua de la basílica de Extremadura, en España. Además, señala que las iniciales del artista M.A. ó Marcos Aquino --un personaje histórico--pueden verse en un extremo de una de las pinturas

¿Es realmente una Tilma?
La tilma es una fibra natural que tiene una vida útil que oscila entre los 20 a 30 años, por lo que un supuesto milagro es la incorruptibilidad de la tela a casi 500 años del “milagro”, pero estudios recientes (los del año 1999) dieron un resultado bastante desalentador: No está pintada sobre una tilma, si no sobre lino, que tiene una vida contada en siglos. La unión de las fibras en lino es mucho más cercana y resistente, al contrario de lo que pasa con la tilma, que está mucho más separada y por esto, el mismo cuadro no podría tener tantos detalles.

¿Quién pintó la virgen de Guadalupe?
Los católicos, dicen que es un milagro, yo digo que es mano humana. En una de estas 3 pinturas relativas a esta virgen se puede leer claramente “M.A”, pero, ¿qué nos dice eso? M.A. significa “Marcos Aquino”, y es un personaje histórico que pintó estos cuadros en 1556, con el fin de frenar la popularidad de la diosa Tonantzin. Las imágenes se hicieron en base a la escultura de la virgen del coro conventual del monasterio de Guadalupe en Extremadura, estatua que estuvo en Méjico en el año 1556, fecha en la que se supone fue pintada la supuesta tilma de Juan Diego. Hasta antes de este año (1556) no hay registros históricos sobre una supuesta aparición, por lo que la misma fue un invento posterior. Las similitudes entre estas dos imágenes son evidentes: las vírgenes están de pie sobre un ángel que las sujeta sobre cuernos, también conocidos como media luna; ellas centellean y tienen un manto estrellado. Está hecho con pinturas terrestres y nunca la NASA hizo una investigación sobre la tilma.

Las 3 imágenes superpuestas
Cito “(…) Es muy distinta a la actual. La Virgen no usa túnica sobre su cabello. Y, además, sobre su brazo izquierdo sostiene al Niño Jesús desnudo. Pero también le salen los rayos solares tras su espalda, y bajo sus pies está la media luna sostenida por un angelito. Es una Inmaculada Concepción (…)” Palabras de Garza-Valdez, sobre su trabajo de 1999, que nos esclarecen el panorama. En la segunda pintura, la virgen se mantenía igual a la actual salvo por la corona, que fue tapa en la 3º capa y final.

La prodigiosa estatura del indio Juan Diego
La leyenda narra que fue pintada sobre la ropa de un indio, que dadas las características americanas, no debía sobrepasar los 1.60 de estatura y que por lo general, tenían contextura media, por ende, de ancho no sería superior a 60 cm. Para que la prende fuese cómoda, no debió haber sido superior a los 105 cm, para que solo llegara a los tobillos y hasta el cuello y la tilma mide 176cm de largo por 105 cm de ancho. Además, esto es una prenda de vestir, ergo posee parte delantera e inversa y la tilma solo posee delantera. ¿Cómo cometieron el sacrilegio de cortar el manto milagroso?

Los ojos de la virgen de Guadalupe
En el ojo izquierdo del cuadro se puede apreciar luego de sucesivas ampliaciones un montón de figuras, que los católicos interpretan como el momento de la aparición en una prueba más de el milagro y a la que los escépticos llamados simplemente una ilusión óptica. Es sabido que el cerebro al ver un montón de manchas trata de antropomorfizarlas. Este fenómeno es llamado pareidolia en nuestro siglo es conocido, y se utiliza en el test de Rorschach. Con todo esto busco llegar a lo siguiente: la aparición de esa imagen no es más que el efecto que produce la pareilodia. En realidad, ahí no está la escena de cuando se aparece la virgen de Guadalupe, si no que es la antropomorfización de unas cuantas manchas.

No me referiré a los supuestos latidos de un feto y contracciones de pupila que presenta la virgen, debido a que no encontré evidencias sobre el hecho más que documentos escritos. Si no lo veo, no lo creo. Y si no lo creo, no lo puedo desmentir.

¿Y Juan Diego Cuauhtlatoatzin?
Sin lugar a duda, los orígenes de la leyenda y la imagen son cuestionables. Juan Diego ha sido motivo de controversia al ser discutida su propia existencia por algunos historiadores y por el mismo Abad de la basílica de Guadalupe, Guillermo Schuleburg, quien llegó a sostener que la revelación de la virgen era un invento. Aun así Juan Pablo II beatificó a Juan Diego en 1990 y el abad, naturalmente, fue destituido de su cargo.
Es más, el abad, afirmó cierta vez qué: "La existencia del indio Juan Diego no ha sido demostrada; podríamos obtener muchas firmas de eclesiásticos preparados, así como de laicos intelectuales que avalan esta carta, pero no queremos provocar un inútil escándalo",


El papel del Fray Juan de Zumarraga (1468-1548) en el mito de Juan Diego.

Este hombre era el obispo de la Nueva España (América) y contaba con el cargo de inquisidor apostólico (aquel que acusa y lleva a juicio a las personas no-católicas por sus herejías). Escribió muchos manuscritos a lo largo de su vida y se dice, fue el principal testigo de la aparición de la virgen de Guadalupe.
Para 1547, un año antes de su muerte, él terminó su libro “regla cristiana” de una forma muy peculiar: Realiza una pregunta retórica extraña para alguien que vivió un milagro de tales magnitudes 16 años atrás: Cito: (…) ¿por qué ya no ocurren milagros? respondiéndose a sí mismo: porque piensa que el Redentor del mundo que ya no son un menester”. Aquí queda claro que el Fray Juan nunca vivió tal aparición, porque nunca existió.



En este trabajo expuse mi punto de vista sobre la leyenda de la virgen de Guadalupe: Todo es una sucia treta de la iglesia católica con el objetivo de aumentar sus influenzas en el nuevo continente, hecho que ocurrió hace casi 500 años y que aún no atreven a asumir como un error. La iglesia, con cada mentira que ha dicho, ha creado a un monstruo que terminará por destruirla y para cuando se den cuenta de eso, será demasiado tarde. Espero que los feligreses mejicanos se den cuenta de todo esto y dejen de profesar su adoración por una imagen, que solo los aleja de los reales problemas que aquejan a nuestro mundo en pleno S. XXI.