Papelucho//Katto en el Hospital, día 1 (por la noche)
Domingo 19.~ (maldito día, no acaba nunca)
Lentamente asumí lo que tendría que vivir. Debería estar toda una noche en un hospital por culpa del Calcio. Entrete. A decir verdad, estaba furiosa. No entendía como yo, con la buena alimentación que he tenido toda mi vida, en especial con el calcio, me estaba pasando esto. Nunca supe que la operación tenía como riesgo afectar la glándula que regula el calcio, y simplemente me enteré 4 horas antes, cuando el gluconato ya estaba corriendo por mis venas. Que rabia. Le ocurre al 10% de toda la gente que se opera y me tenía que pasar a mi. Será, no me queda otra que esperar para poder irme mañana. ¿y qué cresta puedo hacer aquí? La doctora dijo que mientras no me regularan el calcio debía mantenerme donde sus ojos me vieran, es decir, seguir aquí, en urgencias. Al menos, eso es bueno. Es entretenido ver toda la "acción", pero igual reconozco que prefiero ahora mil veces la quietud de mi pieza. Ya estoy completamente sola. Mi vieja vino por 2° vez y me trajo algunas cosas y se llevó mi ropa, sentencia definitiva: deberé estar sí o sí hasta mañana. Pasa lentamente el tiempo aquí en urgencias, todo suele ser calmo hasta cuando irrumpen los paramédicos con algun paciente nuevo. Pasan los minutos y son ellos los que me traen un poco de la templanza que tenía extraviada quien sabe donde. Por los comentario de los funcionarios me entero que algunos tienen hoy turno 24 horas, entre ellos, mi doctora Gallegos. Menos mal, no quería que me cambiaran al doc, al menos ella será quien le de su reporte al doctor Cohn, es decir, de primera fuente obtendrá todo lo que necesita saber para decretar mi alta. Turnos de 24 hora, eso quiere decir que estaré con la misma gente hasta mañana. Eso es bueno, ya que al pasar las horas me he convertido en la especie de "paciente símbolo" del día. Todos se acercan y me preguntan como estoy, les intriga saber como supe de mi enfermedad, como me siento anímicamente, me dan consuelo y los más viejos, me dan consejos al saber quéesloquerealmentetengo. Después de todo, no es tan malo.
Son cerca de las 7pm y ya es hora d epracticar una 2° Calcemia. Este examen revela los níveles de calcio en la sangre y su valor referencial es de 8 a 13 en personas normales. Mi primer exámen, ese que me practicaron cuando llegué a la unidad arrojó un impactante 2.8 Este debería estar mejor, al menos. Llega una enfermera joven (muy linda por lo demás) que se llama Marisela. Por lo que me cuenta es egresada de la Chile y hace un año trabaja aquí. Le encanta lo que hace y dice que por nada del mundo lo cambiaría. Me confidencia que tiene una hermana de mi edad que es pokemona y que desearía que fuera un poco más centrada, que es demasiado poncia y que la llama todos los viernes para pedirle plata pal' carrete. Me río muchísimo con lo que dice, y me río más al notar que me cuenta todo eso para que no me estrese mientras ella me intenta sacar sangre. No sabe que yo estoy muy pendiente de lo que hace y que ya me ha pinchado 4 veces y no ha salido sangre en ninguna de ellas. Noto que está bastante incómoda con la situación. Llama a la auxiliar Deborah y le pide una mariposa. Me mira acongojada y me dice que no sabe de donde sacarme sangre, pero lamentablemente, me TIENE que salir, de un modo u otro. Le digo que no se estrese, que estoy acostumbrada a que no salga nunca de bunas a primeras, asi que que haga lo que tenga que hacer no más. Me mira detenidamente el brazo y me pincha una vez más, y nada. Deborah llega y le dice: Sácale de la muñeca. Bien, n ocreo que duela tanto. La vía en la clínica me la pusieron ahí y no me dolió, asumo que será lo mismo. Marisela examina cuidadosamente mi muñeca y luego me mira apenada, mientras dice nunca había tenido que sacar con mariposa, y de aquí te va a doler un poquito. Le dedico una gran sonrisa y le reitero una vez más que no se aflija, que haga lo que tenga que hacer. Bien, aquí vamos. Dice mientras toma aire, preparándose mucho ella, ¿pero porqué? Uno, dos...
CTM ! ¡La puta que te parió! Qué mierda duele tanto? Ctm sentí como me pinchaste el hueso. Mala! oh man...
¿te Dolió mucho? ¡Disculpa! .Sus palabras eran sinceras, parecía que le dolía tanto como a mi. Ahora voy a abrir la mariposa...
CTM ! sádica de mierda! Aaaaaaaaaarg! En mi vida algo me ha dolido más weón! córtenme la mano! Oh weón, nunca me había dolido tanto. Estoy aturdida. Mientras veo salir sangre, que fluye por la manguera. Ctm, al menos salió sangre. Weon, no podré tocar guitarra como en un mes. Oh weon, que dolor! Y eso que me considero fuerte. Si hubiese sido la debilucha de mi hermana, en volá y ya estaría desmayada. Oh... la weá dolorosa. Un parto. Un the real parto. Al menos, el dolor está pasando (o se está haciendo constante?)
Listo, con esto es suficiente decía al tiempo que cerraba la manguera y... CTM ! Dolor de nuevo!
Y sacó la aguja y el dolor seguía ahí. Puso un parche y mi muñeca me quemaba.
Todo este tiempo había estado en silencio, pero necesitaba canalizar el dolor físico en un comentario estúpido.
Eres mala. Mala de adentrol e dije mientras la miraba con odio y se me escapaba una sonrisa.
Ella se ponía nerviosa y no sbaía que decir, mientras yo la miraba y repetía : eres cruel, una mala persona.
A medida que los segundos pasaban sentía como el dolor acababa, asi que no pude evitar reírme para tratar de liberar la tensión que tenía concentrada hasta ese momento en mi brazo.
Durante los siguientes minutos acuné mi brazo en mi regazo a modo de defenderlo de las chupa sangre, y me reía cada vez que pasaba Marisela, puesto que ella me miraba acongojada y yo, repetía siempre el mismo actuar: la miraba con odio mientras que decía "cruel". Acto seguido, le sonreía.
Pasaron las horas y todo seguía como antes. El gluconato seguía fluyendo por mis venas y yo cada vez me sentía mejor. Ojalá que eso se refleje en mis exámenes. Espero tener niveles de 4, por lo bajo, asi que bien, la moral está súper alta. En ese momento pasó la encargada de la comida, que me hizo recordar que hoy lo único que había comido había sido el desayuno, que lo había vomitado. Recordé que tenía hambre y gocé cuando ella me dio un plato de pantrucas: uno de mis platos favoritos.
Mientras comía pasó el doctor Ferrero, que es uno de los más viejos (debe tener ceca de 50). Ahí me doy cuenta que es domingo en la tarde, y por eso está lleno de jovenes: ningun doctor viejo hará turno un día que podría aprovecharlo tan bien estando en familia. Y el doctor Ferrero dice enfermo que come no muere y con el pasar de los días, me doy cuenta que es casi su frase personal. Terminé de comer y vaya que me sentía bien. Esto distaba mucho de como me imaginaba un hospital: toda la gente era muy buena y en urgencias estaba en mi salsa. Qué más podía pedir? Oh, claro, me habían dado pantrucas. Si no es porque estaba obligada ahí, todo habría sido perfecto.
Las horas pasaban lentamente, tal vez por culpa del monitor, quien sabe. Los pacientes nuevos llegan constantemente y hace más amena mi instancia allí. No hay ningun reloj, pero ya deben ser cerca de las 9. Marisela...¿ qué hora es? Son las 12 , dijo y me sonrío. Vaya, ya eran las 12. Debería intentar dormir entonces pero presiento que será tan dificil como intentar conciliar el sueño estando en el sillon de un carrete.
De a poco, me acomodo lo mejor que puedo. Arreglo las mangueras, acerco el monitor y la bomba a la cama para tener más movilidad y me acuesto. Tu, tu, tu, tu. Paciente con corte facial producto de una caída Tu, tu, tu, tu. Rayos. No voy a poder dormir. Tu, tu, tu, tu.
Esta weá me tiene enferma! Porqué tengo que estar con un monitor! Ya tengo los níveles de calcio más normales, si me hubiese dado un paro habría sido al comienzo, no ahora, ¿cierto Doctora?. Ya, está bien. intentaré dormir con el monitor encendido k9.
Es inútil. Estoy agotadísima y no puedo encontrarme con Morfeo. Que rabia.
Pasan las horas lentamente en urgencias, y mi unica entretencion son los pacientes nuevos y los pelambres de las enfermeras.
¿Qué hora es? las 3.30am. Wow...lo único malo es que voy a tener que hacerme a la idea de pasar de largo.
¿aún no puedes dormir? me preguntó una enfermera más vieja. No... nada- alcancé a decirle y llamó a otra enfermera. Ven, siéntate aqui y descansa y vigila que no le pase nada mientras duerme, le vamos a desconectar el monitor para que pueda dormir un poco.
Mis ojos se iluminaron, no podía creer que me iban a dejar a una enfermera de punto fijo solo para viera que durmiera bien. Estas cosas no pasan en los hospitales públicos, supongo. Asumos que esto es gracia a mi doctor. Bendito seas entre todos los doctores, David Cohn.
Me acurruqué y en menos de un minuto ya estaba durmiendo. Era mágico el silencio que reinaba sin el monitor.