Papelucho//Katto en el Hospital, día 1
Domingo 19.~ Bad News
Bien, estoy lista- Dije al momento en que salía de mi pieza. Me había secado prolijamente el pelo y había procurado no mojar en exceso el parche de mi herida mientras me bañaba. Mientras bajaba la escalera me sentí vieja, como cuando veía que mi abuela bajaba la escaleras peldaño a peldaño, lentamente. Así me sentía: vieja, sin vida. Finalmente llegué y me subí al auto. Que incomodo caminar, es como cuando recién ha pasado uno de esos calambres horribles que te dejan muertos los pies durante un tiempo. Vaya, que loco esto del calcio.
Y ya estabamos en marcha, rumbo al hospital del salvador. Esas eran las expresas órdenes del doc una vez que le informamos como estaba. Ahora simplemente había que llegar y llamarlo cuando estuviésemos en la sala de espera de urgencias. Bien, mamá, llámalo tu porfa. Listo, hay que buscar a la doctora Alejandra Gallegos. Bien, vamos. La encontramos y me ingresaron y en menos de 15 minutos ya estaba instalada en una camilla. Chile, país de pitutos.
Hola! Cómo estás? que pasó? mmm, ya veo. y el fue quien te operó la tiroides? A mi también me opero, mira. (Y donde chucha está la cicatriz que no la veo?). Eso pasa cuando hay hipocalcemia severa. Háganle una calcemia pero no esperen el resultado para administrarle el gluconato. Traigan una bomba y un monitor con fibrilador.
(Bien, ok. Una cosa es ir a un hospital a que te pongan el calcio que te falta, a sabiendas que tienes que tener un monitor por si se produce una arritmia, pero otra muy distinta es ver la máquina a tu lado, latiendo a la par de ti, a la espera de dar el aviso de que estás muriendo. Cuático, pero e speor ver el fibrilador ahí, a menos de un metro de distancia, deseoso por ser usado. Eso es terrorífico a medianoche, mucho más que las malas historias de terror que dan en las películas de hoy)
Hola, yo soy Rodolfo (enfermero) y vengo a ponerte la vía. ¿En qué brazo tienes mejor vena? ¿Qué elija cualquiera? Bien, me gusta éste. En ese momento empecé a arremangarme las ropas de mi brazo derecho, ya sabía el proceso, mal que mal, esta era mi segunda experiencia en mi vida con un suero, y la primera había sido hace menos de 5 días. Vas a sentir un pequeño pinchazo, respira profundo, listo. En seguida viene una auxiliar con tu suero. Rodolfo se va y enseguida llega una auxiliar. Creo que su nombre es Deborah o como sea que se escribe eso y comenzó a poner mucho scotch alrededor de la vía, quien sabe porqué tanto (curiosamente tiempo después me daría cuenta que todas las mujeres de ahí tenían una fascinación oculta por el dolor que provoca despegar la cinta de la piel) y puso mi suero. A medida que el calcio llegaba a mi torrente sanguíneo sentía como mis manos recobraban su movilidad habitual. Maravillada como estaba con mis nuevos bríos no noté cuando la misma auxiliar llegó y me puso 3 imanes en el distintas zonas del tórax y conectó unos cables y ¡oh! sorpresa, el famoso monitor se habría paso en el pasillo y hacía su entrada triunfal. Con estupor vi como los cables llegaban hasta el aparatito ése y como automáticamente empezó a cantar tan dulce melodía: Tuuuu, tuuuu, tuuuu. Vaya, es un poco heavy ver el pack monitor+fibrilador así que asumí por natural que marcara 130. En ese instante apareció otra auxiliar con una manta y me cubrió sin siquiera pedirle que lo hiciera - protocolo - pensé. Pasaron los minutos y era impresionante el cambio palpable que podía sentir en mis manos, mis brazos, mi todo. Apareció una vez más la Dra. Gallegos y me sonrió. ¿cómo estamos? que bien. ¿qué cuánto se demora? alrededor de 4 horas, más o menos. ¡¿4 Horas?! ¿porqué tanto? Ya mamá, es tarde, son las 13.00 recién y no haz almorzado. Anda a la casa, coman y me vienen a buscar. Si, voy a estar bien, adiós. Bien, paciencia, nada más. Después de todo no me puedo quejar. estoy en la asistencia pública y gracias al pituto de mi doc me atendieron de inmediato. Asi que a esperar no más. ¿y qué puedo hacer en todo este rato?. - Miró al techo despectivamente. Notó que todo era blanco y que era ligeramente más oscuro que el color de las paredes -.
De repente un estruendo provino de la puerta. Se escucharon ruedas desplazándose a gran velocidad y pasos tratando de seguirles el ritmo. Paciente de 37 años cayó desde el 2 piso de su casa por la escalera, presenta fractura en al menos dos costillas y a parecer en la clavícula, debido a que antes sufrió de una contusión similar en la sala. Se administró ketaprofeno en una inyección y debido al dolor una inyección de morfina. Se encuentra consciente. Sin salir de mi estupor seguí la trayectoria de la camilla y observé como la acercaban al box que se encontraba al frente del mío. Posicionaron las 2 camillas de lado y los camilleros uno a cada lado de esta nueva cama de 2 plazas. Uno, dos y tres. Con un rápido movimiento la mujer quedó en la camilla del hospital y los camilleros se llevaban su camilla, sin antes pedirle disculpas a la mujer que gritaba de dolor por lo que la han hecho pasar recientemente. Cada uno le dice mecánicamente que no se preocupe, que todo saldrá bien y que ya vienen los doctores. Mientras el segundo se encuentra en ese proceso el primero habla con e doctor y le recita todos los hechos una vez más. El mismo doctor se acerca ahora a la adolorida mujer y le pregunta que pasó. Ella balbucea algo como "estaba jugando con mi hijo en el 2° piso y sin darme cuenta estaba en el borde de la escalera y di un paso hacia atrás y me caí". Ya veo. El doctor da la media vuelta y se dirige al enfermero y al auxiliar que se encuentran ahora justo detrás de él y les dice hagan una radiografía de la zona afectada y una de la clavícula con vista superior y y lateral. Obedientes, el enfermero se dirige a la auxiliar y le dice llama al camillero y que la lleve de inmediato a radiología. En ese preciso instante la auxiliar desaparece de mi vista.
Vaya, después de todo, creo que lo pasaré bien en las 4 horas que restan por salir de aquí.
Han pasado 4 horas y he visto muchas cosas: Intoxicados por pastillas, pancreatitis, cálculos, fracturas expuestas, cortes profundos, entre otros. ME maravillo con los diagnosticos, con los tratamientos, pero me decepciono cuando corren la cortina que separa mi cubículo de la acción. Cada cierto tiempo se acerca la doctora Gallego, me sonríe, me pega en la cara y se va. Yo, estoicamente, espero que acabe la bolsa de suero, que con la bomba que solo permite que pasen 25 ml/hora parece que en una eternidad terminará esto. En eso, la maquina a mi lado empieza a emitir un pitido muy fuerte que me saca de mis pensamientos. Una auxiliar se acerca y apaga la bomba y se va en busca de la doctora. Llega la doctora y me pega en la cara. Ella pone mala cara y dice que hay que esperar el resultado de la calcemia, pero parece que así como estás no vas a poder irte a tu casa. -¿WTF? ¿Cómo es eso? ¿pretenden dejarme hospitalizada?- No lo sé aún, le preguntaré al dr. Cohn que opina, pero yo creo que lo más probable es que pases la noche aquí y mañana te den el alta. ¿Qué está pasando aquí? vine para que me pusieran el calcio, no para que me dejen toda una noche aquí, encerrada. ¡Pero si me siento mejor! ¡Déjenme saliiiiiiiir! La doctora está hablando con mi doctor al parecer, porque me mira mientras sostiene un celular cerca de su oreja. ¿Qué le estará diciendo? Han hablado mucho, al parecer no estan de acuerdo. ¿qué decisión tomarán? Uh, cortó. Está hablando con una auxiliar y ahora viene para aca. Hablé con el dr. Cohn y dice que mejor te quedes y que el mañana te evalúa y te da el alta. Asi que ahora la auxiliar va a guardar tus cosas y va a rellenar los formularios de hospitalización. Tú tú tú tú tú. El golpeteo del monitor se hace más y más fuerte y la pantalla pasa de un continuo 90-105 a un 120-140. Más encima mi vieja ya volvió y no alcancé a decirle que me trajera cosas. Si, me tengo que quedar. Tu tu tu tu. Hola, mamá, me tengo que quedar. Si, lo sé. no sé que me puedes traer, pregúntales a ellas. No, obvio que no me quiero quedar. Asumo que no hay más opción, será. Dicen que no puedo quedarme con el celular ni el ipod ni nada. Asi que toma, y cuidame los piercings porfa, me los estoy sacando, cuidalos con tu vida. Si, te tienes que llevar la ropa y ¡no sé que me puedes traer! ¿Cómo te explico que es primera vez que estoy en un hospital?
¡¿Cómo %$#%$#&$/&%%(/&%$@@#$"%~~^~[¨* pretendes que me calme?!