Escribo ahora, en este jueves 31 de diciembre del 2009, cuando son las 14:46.
¿Dónde estoy? en Valpo, en el departamento en el que viví hasta julio, y curiosamente, estoy en la misma pieza y cama en que solía dormir y soñar en un tiempo no muy lejano.
Es curioso este lugar, puesto que miro a través de la ventana y veo exactamente las mismas cosas que antes, pero las veo de otro modo. Me sorprendo de cer al mismo perro grande, negro eb la misma casa, pero ese perro luce distinto. Quizás más viejo, quizás más madura, o sencillamente, más cansada.
Mi pieza esta igual de como la dejé, pero hay algo distinto. Quizás soy yo, o quizás son ustedes los que me hacen apreciar la realidad en otro tono. Tal vez me sigo sorprendiendo del mismo modo, pero me di cuenta que no soy invencible y que la vida es cortísima, y que en honor a eso jamás debes dejar tareas pendientes.
Miro hacia abajo y 18 pisos más abajo veo muchos autos. Automovilistas aburridos, apurados y chatos del tráfico que hay en av. España. Y son recién las 3, me digo.
Dicen que la calle la cierran a las 10 para que no circulen más autos, y ya sé que lo que se vendrá: mi familia llega en algunas horas más, vamos a prepararnos, comer, quizás bajemos donde "la chusma" o quizás subamos a la azotea.
Quizás después de ver los fuegos de artificio iremos al puerto, intentaremos (en vano) entrar a un local, estaremos dándonos vueltas hasta eso de las 3-4 am y nos devolveremos a acostar. Pero como este año mi vieja se volvió loca invitando gente quizás tendré que dormir en un auto, si es que duermo.
Me gustaría no estar aquí. Me estresa tanta gente, tanto bullicio, tanta alharaca por un día más del calendario.
Me gustaría estar en el campo, cabalgar a tu lado con nada más que la compañía de la fiel Luna. Me gustaría estar contigo, o me gustaría dejar de extrañarte.
No quiero seguir con esto. ¡la vida es tan corta! ¡Es demencial quedarse pegada y estar imposibilitada de dar vueta la página!
Porquéporquéporqué.. .
Tal vez el ser exactamente como soy me imposibilita a olvidar. Tal vez el conocerte me sentenció de por vida a no olvidarte. Tal vez ese fue el costo de haber compartido contigo tantos momentos maravillosos.
Sin duda, pagaré este precio, aunque sea de por vida.
Pagaría esto y muchas cosas más.
Nada es tan malo como lo cuentan, digo.
Todo tiempo pasado fue mejor, dicen.
Veo bajar a una señora por una escalera interminable del cerro placeres, y me recuerda que tengo que ir a dormir un rato ahora, que mi hermana me llama y que ya, es mucho rato en el computador.
Tengo ganas de seguir escribiendo, tengo tantas cosas que no las puedo compartir con cualquier persona... bueno, solo puedo compartírtelas a vos.
¿Será posible que después de un tiempo, de dejar en desuso ese lado bueno de mi, se pudra y se muera?
¿me convertiré en una mala persona si no recorro luego esos parajes escondidos de mi personalidad?
Uhm uhm uhm. Demasiada melancolía para ser el último día.
¿Pero que más os puedo decir? Nada.
Creo que si dos personas se quieren, independiente del tiempo y la distancia, se pueden sincronizar. Puedes saber lo que siento, a cabalidad, sin nisiquiera hablar conmigo, mientras que yo sé exactamente como te sientes, tan solo pensando en tu nombre y tu esencia cada noche, antes de dormir/soñar.
Nos vemos luego, Violeta.
¿Dónde estoy? en Valpo, en el departamento en el que viví hasta julio, y curiosamente, estoy en la misma pieza y cama en que solía dormir y soñar en un tiempo no muy lejano.
Es curioso este lugar, puesto que miro a través de la ventana y veo exactamente las mismas cosas que antes, pero las veo de otro modo. Me sorprendo de cer al mismo perro grande, negro eb la misma casa, pero ese perro luce distinto. Quizás más viejo, quizás más madura, o sencillamente, más cansada.
Mi pieza esta igual de como la dejé, pero hay algo distinto. Quizás soy yo, o quizás son ustedes los que me hacen apreciar la realidad en otro tono. Tal vez me sigo sorprendiendo del mismo modo, pero me di cuenta que no soy invencible y que la vida es cortísima, y que en honor a eso jamás debes dejar tareas pendientes.
Miro hacia abajo y 18 pisos más abajo veo muchos autos. Automovilistas aburridos, apurados y chatos del tráfico que hay en av. España. Y son recién las 3, me digo.
Dicen que la calle la cierran a las 10 para que no circulen más autos, y ya sé que lo que se vendrá: mi familia llega en algunas horas más, vamos a prepararnos, comer, quizás bajemos donde "la chusma" o quizás subamos a la azotea.
Quizás después de ver los fuegos de artificio iremos al puerto, intentaremos (en vano) entrar a un local, estaremos dándonos vueltas hasta eso de las 3-4 am y nos devolveremos a acostar. Pero como este año mi vieja se volvió loca invitando gente quizás tendré que dormir en un auto, si es que duermo.
Me gustaría no estar aquí. Me estresa tanta gente, tanto bullicio, tanta alharaca por un día más del calendario.
Me gustaría estar en el campo, cabalgar a tu lado con nada más que la compañía de la fiel Luna. Me gustaría estar contigo, o me gustaría dejar de extrañarte.
No quiero seguir con esto. ¡la vida es tan corta! ¡Es demencial quedarse pegada y estar imposibilitada de dar vueta la página!
Porquéporquéporqué.. .
Tal vez el ser exactamente como soy me imposibilita a olvidar. Tal vez el conocerte me sentenció de por vida a no olvidarte. Tal vez ese fue el costo de haber compartido contigo tantos momentos maravillosos.
Sin duda, pagaré este precio, aunque sea de por vida.
Pagaría esto y muchas cosas más.
Nada es tan malo como lo cuentan, digo.
Todo tiempo pasado fue mejor, dicen.
Veo bajar a una señora por una escalera interminable del cerro placeres, y me recuerda que tengo que ir a dormir un rato ahora, que mi hermana me llama y que ya, es mucho rato en el computador.
Tengo ganas de seguir escribiendo, tengo tantas cosas que no las puedo compartir con cualquier persona... bueno, solo puedo compartírtelas a vos.
¿Será posible que después de un tiempo, de dejar en desuso ese lado bueno de mi, se pudra y se muera?
¿me convertiré en una mala persona si no recorro luego esos parajes escondidos de mi personalidad?
Uhm uhm uhm. Demasiada melancolía para ser el último día.
¿Pero que más os puedo decir? Nada.
Creo que si dos personas se quieren, independiente del tiempo y la distancia, se pueden sincronizar. Puedes saber lo que siento, a cabalidad, sin nisiquiera hablar conmigo, mientras que yo sé exactamente como te sientes, tan solo pensando en tu nombre y tu esencia cada noche, antes de dormir/soñar.
Nos vemos luego, Violeta.