Estoy de alta, desde ayer en la mañana me dieron el visto bueno y el doc me echó a mi casa: algunas recomendaciones y listo, puedo seguir mi recuperación en mi casa.
Apenas llegué noté la diferencia, como nunca, toda mi familia estaba bastante sociable y quería ser útil: nos pusimos de acuerdo para el almurzo y decidimos que íbamos a hacer. Pero no todo era como siempre, la Martina tenía tajantemente prohibido estar conmigo como siempre en mi cama, sus posibles parásitos e infecciones debían estar lejos de mi cogote recientemente degollao'.
Pero la Martina estaba extraña cuando llegué pero también hizo muchas cosas típicas, como su saludo eufórico a pesar de que salga a comprar a la esquina solamente, que se acueste conmigo, que me siga por todos lados en la casa, etc. Pero ahora estaba distinta, me saludó pero no tan euforicamente, depsués de un primer gran salto al parecer notó que no estaba en mis mejores condiciones y me saludó mucho, pero no con tanta energía. Y así pasaron unos cuantos minutos y me mandaron a dormir, la anestesia general es complicada y debía descansar. Tenía sueño, y en fin, me fui a mi pieza. La martina me siguió y se instaló rapidamente a mi lado, pero llegó mi hermano, la llamó y se fue. No le di gran importancia, asi, podía acostarme mejor.
DEsperté y en fin, todo como antes. Almorcé y bien. Y dejaron entrar a la Martina, que se instaló a mi lado. Les pedí ue la dejaran conmigo durante un rato y accedieron, con la condición que no estuviera muy cerca de mi cuello. Y estuve con ella como siempre, jugamos, le hice cariño y como siempre, se quedó dormida. Y llegaron, ahora mi hermano me traía un postre y la Martina había estado mucho tiempo conmigo, debía bajar al patio. Y mi hermano la llamó y la MArtina, lo ignoró. La llamó nuevamente, y nada. Ahora, el nombre venía teñido de un timbre más autoritario y la Martina, esos llamadas los escucha, pone una cara parecida a la del gato con botas de Shrek e intenta persuadir para que no la echen. Pero nuevamente, no le prestó atención.
Dicen que los perros jamás deben pensar en que tienen más autoridad que alguien de la casa, asi que mi hermano se acercó a mi cama y estiró el brazo para empujarla y Guau!!!!!!!
UN Ladrido increíblemente amenazante emanó de la boca de mi hasta ese entonces tranquila Martina y con mi hermano quedamos helados. Mi hermano una vez más la llamo y se acercó, y ahora el ladrido venía acompañado de un mordisco.
¿qué onda? La Martina jamás reacciona así, y menos si es mi hermano, que la adora casi tanto como yo. Pero no tenía sentido que reaccionara así...salvo por el detalle: estoy convaleciente. La MArtina debe saberlo. TEnemos una conexión única, tan comun e increíble como la que tienen dos especies distintas carnívoras que pueden dormir juntas.
Fue increíble que me defendiera de este modo, siendo que el jorge no era ninguna amenaza ni algo por el estilo.
¡Cuánto la adoro!
¿Qué sería de mi sin ella?
(:
Apenas llegué noté la diferencia, como nunca, toda mi familia estaba bastante sociable y quería ser útil: nos pusimos de acuerdo para el almurzo y decidimos que íbamos a hacer. Pero no todo era como siempre, la Martina tenía tajantemente prohibido estar conmigo como siempre en mi cama, sus posibles parásitos e infecciones debían estar lejos de mi cogote recientemente degollao'.
Pero la Martina estaba extraña cuando llegué pero también hizo muchas cosas típicas, como su saludo eufórico a pesar de que salga a comprar a la esquina solamente, que se acueste conmigo, que me siga por todos lados en la casa, etc. Pero ahora estaba distinta, me saludó pero no tan euforicamente, depsués de un primer gran salto al parecer notó que no estaba en mis mejores condiciones y me saludó mucho, pero no con tanta energía. Y así pasaron unos cuantos minutos y me mandaron a dormir, la anestesia general es complicada y debía descansar. Tenía sueño, y en fin, me fui a mi pieza. La martina me siguió y se instaló rapidamente a mi lado, pero llegó mi hermano, la llamó y se fue. No le di gran importancia, asi, podía acostarme mejor.
DEsperté y en fin, todo como antes. Almorcé y bien. Y dejaron entrar a la Martina, que se instaló a mi lado. Les pedí ue la dejaran conmigo durante un rato y accedieron, con la condición que no estuviera muy cerca de mi cuello. Y estuve con ella como siempre, jugamos, le hice cariño y como siempre, se quedó dormida. Y llegaron, ahora mi hermano me traía un postre y la Martina había estado mucho tiempo conmigo, debía bajar al patio. Y mi hermano la llamó y la MArtina, lo ignoró. La llamó nuevamente, y nada. Ahora, el nombre venía teñido de un timbre más autoritario y la Martina, esos llamadas los escucha, pone una cara parecida a la del gato con botas de Shrek e intenta persuadir para que no la echen. Pero nuevamente, no le prestó atención.
Dicen que los perros jamás deben pensar en que tienen más autoridad que alguien de la casa, asi que mi hermano se acercó a mi cama y estiró el brazo para empujarla y Guau!!!!!!!
UN Ladrido increíblemente amenazante emanó de la boca de mi hasta ese entonces tranquila Martina y con mi hermano quedamos helados. Mi hermano una vez más la llamo y se acercó, y ahora el ladrido venía acompañado de un mordisco.
¿qué onda? La Martina jamás reacciona así, y menos si es mi hermano, que la adora casi tanto como yo. Pero no tenía sentido que reaccionara así...salvo por el detalle: estoy convaleciente. La MArtina debe saberlo. TEnemos una conexión única, tan comun e increíble como la que tienen dos especies distintas carnívoras que pueden dormir juntas.
Fue increíble que me defendiera de este modo, siendo que el jorge no era ninguna amenaza ni algo por el estilo.
¡Cuánto la adoro!
¿Qué sería de mi sin ella?
(:
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