Y no lo puedo evitar. Intento e intento, pero soy un ser sumamente masoquista. Me gusta llegar al umbral del dolor (por que debe ser eso, no tengo más explicación que esa para justificar todo lo que hago)..
Y no me canso de esta estupidez. Sé que no debo hacerlo, pero ahí estoy. Recordando cosas que ya ni sé si son realidad, pero da lo mismo, no me molestaría si se comprobase que son un sueño.
Sufriendo por cosas que no tiene arreglo, desperdiciando oportunidades. Desperdiciando los mejores años de mi vida, ¿haciendo qué? Absolutamente nada.
Y quizás, lo más patético de todo, es que me doy cuenta de todo, soy consciente de que no debería hacer ésto. Pero aquí estoy, lidiando con ésto. Unos días (como hoy), me aburro de todo.
Otros días, me da lo mismo, puedo convivir con ellos. Y otros, son magníficos, son como una especie de flashback que me recuerda tiempos mejores, o quizás, un flashblack que dibuja sueños similares a los que me obsesionan.
Y aparte, de los mil defectos que tengo, soy codiciosa, y me encantaría que esos flashback fuesen
e t e r n o s.
No hay comentarios:
Publicar un comentario