viernes, 26 de febrero de 2010

¿Puede un alma solitaria ser feliz?

Me pregunto mientras abro la cajetilla, saco el primer cigarro, desenfundo mi encendedor y lo prendo. El sonido del tabaco quemado despierta mis sentidos y hace que mientras contengo el humo me concentre en las luces que diviso a lo lejos en un cerro de lo que presumo, son los confines de la ciudad. La primera bocanada dice que sí, mientras la segunda dice que no. La tercera, es una abstención, mientras que la cuarta apoya la moción del No. La quinta duda, pero se inclina por el sí. Miro que el tabaco se aproxima peligrosamente al filtro, y creo que esta será la última bocanda y definitiva: Inhalo lentamente, llevo el humo a mis pulmones y boto: No se puede ser feliz siendo un alma solitaria. ¿Y cómo podría? ¿Cómo podría sabiendo que podríamos compartir cada día con una persona que te ama y que amas de vuelta? ¿Cómo podrías ser feliz siendo soltero habiendo conocido el amor en el pasado?.
Creo que un alma que ha sido solitaria toda su vida puede ser feliz, pero cuando dos almas solitarias se unen y se separan..es imposible que puedan ser felices alejadas. El complemento que formaron en un pasado les pasará la cuenta en el futuro y les impedirá ser felices en ausencia de la contraparte. ¿Pero y si, esperando años en soltería, aparece el verdadero compemento?
Tampoco puedes serfeliz en ese tiempo, puesto que estás a la espera. Como un jugador en la banca de suplentes (que es feliz sólo en la cancha), como un tigre en cautiverio, como un artista sin musa inspiradora.

Y ni siquiera sé lo que escribo, escucho de fondo una cueca desordenada de un festival de la quinta región y vuelvo a la realidad. El fuego está extremadamente cerca de mis dedos, y si no es por esta distracción, creo que me habría quemado.
Lanzo la colilla lejos y entro al hotel, me dirijo a mi habitación, le lanzo un gestual buenas noches a mi amada luna y me acuesto.
Porque no hay nada peor que concluir que eres infeliz, creo qu será mejor dormir.
Por ahora.

domingo, 21 de febrero de 2010


Sé que voy a quererte sin preguntas.

Sé que vas a quererme sin respuestas.

sábado, 20 de febrero de 2010

Noches de verano.*


Como cada una de las noches de verano: estoy despierta. Me encanta acostarme tardísimo por una simple razón: me encanta la noche. Me encanta todo lo que conlleva y me pierdo en cada uno de sus talentos. Me encanta el frío, el viento, el silencio, las nubes y en especial, la oscuridad interrumpida por millones de estrellas. Me encanta que en la noche todo se torne mágico. Todo lo bueno pasa de noche, la noche es joven. Me gusta el silencio y que nadie interrumpa el torrente de mis pensamientos. Me gusta que la Martina ronque. Me gusta que todos duerman mientras yo sueño. Hoy es una noche especial: por ningún motivo, simplemente es especial. Cada noche es especial, cada noche tiene una connotación especial: simplemente basta con que nos demos cuenta de aquello. La noche anterior fue especial porque hacía más frío del usual para febrero, y la anterior, porque no había nadie más que yo en el segundo piso. Y así, cada noche puede ser un cuento de fantasía. Cada noche puedes soñar, cumplir tus sueños, deleitarte con el paisaje y saludar la aparición del sol totalmente renovada. Por todo esto (y más) no me gusta dormir de noche. Lamento que la mayoría de las personas duerman y que no aprecien lo que yo veo noche a noche. Me pregunto si eso hará que abunden los desagradables, pero recuerdo que eso se debe a la falta de amor. Entonces pienso: ¿la falta de amor hará que la gente no se fije en lo sublime de nuestro planeta? ¿los fantasmas personales harán que la gente duerma y que se pierda todo este festival de colores, sensaciones y sonidos? ¿acaso los tormentos nublarán la vista con lágrimas?
Pienso que el mundo sería muchísimo mejor si todos apreciaramos lo que tenemos en nuestro presente: Tal vez haría que nuestros días y noches fueran más intensos y no nos perderíamos en la agonía de los recuerdos. Tal vez haría que fuésemos más felices o simplemente, menos desagradables.
Sin duda, yo también tengo mis fantasmas y mis tormentos, pero no dejo que me estorben la vista cuando veo a la sublime noche entrar en escena. Tal vez simplemente, me acomodé a ellos y podemos convivir en paz. Tal vez, sólo tal vez, no soy la única que ama de este modo la noche. Tal vez no soy la única que percibe todos los detalles y se enamora cada vez más del silencio y las estrellas. Tal vez, después de todo, no estoy tan sola.

viernes, 19 de febrero de 2010

Artillería Pesada .*

Me he dedicado toda mi vida a fabricar artillería pesada, procurando herir a la gente que pasa cerca de la trinchera de mis dudas. Para demostrar la valía de mis armas, la supremacía de mis municiones, el liderazgo de mis creaciones.
Al paso del tiempo saludo alegremente preparada: Chaleco antibalas, casco, escopeta en la espalda, pistola al cinto, cuchillo en el antebrazo y metralleta en mis palmas.

- ¡Hola! ¡cómo estás?- dice una amiga de la infancia. - ¿yo? Aquí estoy, viendo el tiempo pasar ..., preparándome para la invasión...- Digo. Por sus ojos entiendo la pregunta tácita - ¿que si estoy dispuesta al suicidio con tal de no verme vulnerable, débil, dependiente...(enamorada)? Claro que sí. - Digo fuerte y claro y entiendo rápidamente la segunda pregunta en su expresión - ¿y me preguntas porqué? Fácil: Porque no hay guerra más difícil de librar que la del amor, nunca saldrás ilesa, siempre estarás trasquilada al anochecer de tu vida, y en una de esas podrás sobrevivir, pero con un costo altísimo como lo es vivir sin corazón. Por esto, no estoy en esa guerra, prefiero las convencionales: Esas en que se matan por líneas imaginarias unos con otros. - ¿y los riesgos?- suelta finalmente. Respiro profundamente y recito: Todo se regenera. Todo vuelve a su sitio. Todos volvemos a nuestras posiciones al final del día. Todos esperamos poder volver a nuestras posiciones tal como éramos al inicio del día.


Mi antigua amiga se aleja y sin pensarlo, siembra en mi un mar de dudas. ¿Pero porqué la gente lucha por amor cuando saben de antemano que perderán? ¿Como luchar si sabes que la única victoria absoluta es morir junto a tu amada para no sufrir la agonía de vivir sin ella, sin sus risas, sin sus besos, sin sus trancas, sin sus pucheros, sin sus mañas y sin su compañía?

Ya no sé si quiero seguir luchando desde este frente axiomáticamente incorrecto. Creo que volveré a casa y esperaré que el amor de mi vida me tome por sorpresa. Esperaré que llegue por el resto de mis días y si al anochecer de mi vida no aparece, simplemente estaré conforme porque sé que la esperé. La decisión está tomada: saldré de este aberración y cuando lo haga una bandera blanca será la continuación de mi brazo.


¡Espera! ¡Alguien viene desprevenida! Y tiene el flanco derecho sin vigilancia... creo que la abordaré por sorpresa. Salgo de mi escondite, cierro los ojos y largo a correr - ¡Aquí voy! - sólo siento el aire rozando mi cara, mis pisadas en el fango, el resoplido de mi aliento y el furioso palpitar de mi corazón ...Y es ahí cuando te veo. Sin pensarlo, dejo mis armas una a una. La metralleta es la primera en caer y con un movimiento ágil lanzo lejos la escopeta Las cartas están sobre la mesa, ya estoy frente a ti. Miro tus ojos y dejo caer mi pistola. Sopeso mis posibilidades (¿salir corriendo es una?) y me aventuro en la más compleja: Duditativamente levanto mis brazos, te tomo por las caderas, te acerco y te beso. Me alejo y finalmente, me pregunto : ¿Será prudente dejar caer mi cuchillo?