jueves, 25 de junio de 2009

Del porqué la gente se rehusa a hacer las cosas bien.~

[La verdad, me cuesta un tanto aclarar mis ideas. La verdad, simplemente creo que se debe a que me niego a redactar bien este ensayo. No sería de extrañar, incluso sería congruente con el título, mas no te ilusiones, porque es lo único coherente que encontrarás, porque no hay nada más cínico que yo hablando de correctas formas de actuar. Qué más quisiera que poder realizar todo lo que expondré aquí]

A medida que las ideas pasan y solo unas cuantas se detienen a auxiliarme, me enredo con esas rezagadas y me pregunto: ¿Por qué no podemos hacer las cosas bien?

La verdad, ni siquiera encontré una razón para exponerla aquí como una brillante conclusión, mas creo que me alcanza para escribir estos garabatos.~

Honestamente, ahora estoy con caña. Carretié anoche (como no lo hacía desde hace semanas) y tengo una resaca memorable. El sacrificio Maya se está ensañando con mi cabeza y no me deja pensar bien (y creo que demás está decir que fui a una clase a las 8.20 y ni sé como chucha llgué allí). Con esto como antecedente me pregunto : ¿Vale la pena seguir escribiendo?

No lo sé, pero haré el intento. La tentación es más fuerte cuando sé que tal vez alguien puede llegar a este lugar y leer esto. ¿por qué no hacemos las cosas bien? reitero y respondo: Por que nos da miedo, por flojera o tal vez por moral. Puede ser que cuando hagas lo correcto no recibas la respuesta que esperas, puede ser que es un trámite engorroso para llegar a un objetivo en teoría no tan gratificante y la moral.. bueno. ¿Qué tiene que ver la moral en todo este cuento?

Puede ser que hay todo un tema moral de fondo. Podría suceder que al hacer lo correcto ocasiones daño. ¿Eso no es contradictorio? No. por el contrario, van muy ligados. Las consecuencias de hacer lo correcto no necesariamente son buenas, tal vez el mundo estará mejor si tu no haces lo correcto. [Y puede ser verdad, cuando tu mundo es solo una persona y tu dantesca ecuación se reduce a solo un factor.]

Las cosas rara vez son como deberían ser. Me gustaría poder sentarme en un banco, sentir como el aire danza y se desplaza en suaves giros, mirar las nubes y al hacerlo, mojar mi cara con las incesantes gotas de lluvia. Me gustaría que te sentaras a mi lado, mirarte a los ojos sin vergüenza (dudo que alguna vez sea capaz de perdonarme) y pedirte perdón. Me gustaría poder tomar tu mano y que seas capaz de ver que soy sincera, que a pesar de mis continuos errores siempre fui honesta y explicarte que las cosas de fuera siempre se ven extrañas, mas no lo son tanto cuando se sabe que había de antesala. Después de haber logrado mi objetivo me gustaría hacer lo correcto, dejar tu mano y alejarme a paso lento de allí, mas sé que no seré capaz de hacer lo correcto. Sé que una vez más estaría presa de tus encantos y no sería capaz de alejarme más de ti. Mas hice una promesa, dije que nunca me volverías a ver. Espero seguir cumpliéndolo, más no puedo evitar escribirte esto. Tal vez lo lees, tal vez no. sé que no obtendré una notificación de recibo, mas simplemente espero que...

...no espero nada. simplemente olvídalo. Para eso son estas palabras. Por eso borro entradas.
Por que siempre estás presente aunque nunca te des cuenta. ¿o lo haces?


Violeta, Violeta, Violeta. Mi pecho la llama.
Tal vez, algún día lo entiendas, tal vez algun día abandone todo rastro de vergüenza y si lo termino, te entregaré una copia. Dudo que lo haga, pero en una de esas alguien te presta una copia y lo lees y entiendes todo y... Sigo pensando en futuros paralelos a esta dimensión.
Esas cosas no pasan en este mundo.



¡Detesto esta entrada!
Juro que la borro en una semana.

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